Paisaje Cultural de Aranjuez

Incluido en 2001 en la lista de Patrimonio de la Humanidad, Aranjuez es un vergel, escondido entre las mesas de Ocaña y Seseña con gran diversidad botánica y faunística.

Aranjuez es un lugar insólito que evoca otras latitudes, escondido entre las mesas de Ocaña y Seseña. Se trata de un vergel que aparece en la vega de los ríos y que contrasta notablemente con la aridez de los alrededores conteniendo una diversidad botánica y faunística cuyo valor siempre fue reconocido por la comunidad científica.

Numerosas e interesantes obras e ingenios hidráulicos, con antecedentes romanos, visigodos y árabes, alcanzaron gran perfeccionamiento en el siglo XVI y conservan en buena medida su utilidad, domeñando las aguas y encauzándolas para la irrigación de huertas, paseos y extensos jardines. El paisaje agrícola funde huertas y jardines. La aplicación de complejas artes de riego en un suelo de extraordinaria calidad permite unos cultivos de primor que surtieron la despensa de los reyes y alcanzaron un prestigio indiscutible. Actualmente asistimos a la recuperación de una producción hortícola que se encontraba en un cierto declive. Cultivos experimentales habían sido promovidos por el poder político en estas tierras a lo largo de casi cinco siglos. Se importaron técnicas y medios humanos de lejanas procedencias con la intención de lograr una agricultura ideal. La producción agropecuaria no se limitaba a la horticultura, sino que participaba de una manera fundamental en la cría y el desarrollo de las razas equina y vacuna españolas.

De mediados del siglo XVI procede un primer intento, de resultados asombrosos, de ordenación del territorio mediante trazados geométricos que abren caminos y paseos entre bosques, jardines y cultivos, implantando un modelo canónico que procede de la tratadística grecorromana y renacentista y que resultaron sorprendente y admirablemente conservados, reconocidos y ampliados por sucesivas generaciones y dinastías a lo largo de más de cuatro siglos.

A partir de aquellas trazas geométricas y radiales, se generara otra trama reticular y ortogonal hacia el sur, que es compendio de los logros del uso de la perspectiva y la proporción, logrando una organización racional del espacio para el crecimiento, súbito y planeado, de la ciudad barroca e ilustrada, perfectamente integrada en el territorio.

En estas tierras fecundas y bien administradas y ordenadas se llevaba a cabo una intensa actividad científica y botánica. Aranjuez se convirtió en gran centro de aclimatacion de especies exóticas procedentes de los confines de un imperio en el que “no se ponía el sol”. Se conserva aquí probablemente la más importante colección de árboles cultivados procedentes de América y parte de Asia, alcanzando numerosos ejemplares una talla y un valor incluso superiores a lo que puede ser normal en el estado natural de sus lugares de origen.

En este Real Sitio se congregaba a genios y maestros de todas las artes y las ciencias. Su actividad es patente en la obra de arquitectos, ingenieros, jardineros, pintores, escultores, poetas y músicos.

Es el de Aranjuez un paisaje donde, en definitiva, la sistemática intervención del hombre sobre la naturaleza, a lo largo de los siglos, no sólo no ha entrañado su destrucción sino que ha supuesto la conservación y enriquecimiento del medio natural, añadiendo a su diversidad y abundancia originales los más sutiles productos del ingenio y la imaginación artística.

El área delimitada como Bien -solicitado en 2000 e incluido en 2001 en la Lista del Patrimonio Mundial- consiste en la zona del palacio real, los jardines históricos, los paseos arbolados, las huertas y sotos situados en la margen derecha del río Tajo y el casco antiguo. Coincide con la del Conjunto Histórico declarado en 1983.

Los límites físicos reconocibles consisten, por el norte, en un tramo de la calle de la Princesa y el caz de la Azuda, en el Raso de la Estrella y la calle de Valeras por el este, el paseo del Deleite y la Avenida de la Plaza de Toros por el sur, y la calle del Foso por el este que, con la calle de la Reina hasta el río Tajo en el también llamado Puente de la Reina, completan los bordes del recinto (2.047,56 Ha). Como área de protección o tampón se establece la superficie del propio término municipal de Aranjuez (16.604,56 Ha).